No, enseñar programación a tu hijo no lo hará más inteligente.

Parece contradictorio que digamos esto aquí cuando quedan pocas semanas para la celebración de la Codehour. No nos equivoquemos ni nos precipitemos. El titulo tiene un porque.


La moda de la programación está llegando a limites muy altos. Cuando algo se convierte en moda, todos quieren subirse al carro y aprovecharse del tirón. Oportunistas que solo quieren réditos económicos. Por eso es muy importante saber cuando algo es solo una moda sin fundamento, o cuando es una nueva tendencia no descubierta hasta entonces y que realmente es beneficiosa.

No criticamos el aprendizaje de la programación, estaríamos locos si lo hiciéramos. Como otra muchas actividades es buena, y el conocimiento nunca es malo. El problema es otorgarle propiedades que no tiene, o anteponerla a actividades que si son necesarias. Todo tiene su momento y su proceso. En nuestra búsqueda continua de cursos, actividades y centros que se dediquen a actividades educativas en temas relacionados con la tecnología, nos encontramos con que parece que hay intención de meter a los niños en extraescolares que quizás no necesitan, o a edad muy temprana.

Solo el tema de las extraescolares da para escribir unas cuantas entradas, y lo dejo aparte, vamos a centrarnos solo en la temática de aprender programación independientemente de donde se aprenda.

Photo credit: keirstenmarie via VisualHunt / CC BY
Photo credit: keirstenmarie via VisualHunt / CC BY

La base es lo importante

La programación es una actividad en la que se necesita en concreto el uso de la lógica. Está relacionado directamente con las matemáticas, pero también con la memorización de datos y el lenguaje. Se llama lenguaje de programación a la forma de usar una sintaxis a la hora de programar, porque recuerda mucho precisamente a aprender un idioma. Hay que memorizar nuevas palabras, muchas en un idioma que ya se conoce (ingles) otras nuevas que son abreviaciones o carecen de sentido. Pero también hay que aprender muchas expresiones que son matemáticas. Para programar es necesario también orden y rutina, procedimientos para realizar la tarea correctamente y de forma organizada y pulida. Pero como son factores que hay que desarrollar cuando ya se conoce algo de programación lo dejo aparte.

Ahora lo que me interesa es dejar claro que para aprender a programar hay que controlar dos habilidades básicas. El lenguaje, oral y escrito, y las matemáticas elementales. Un niño que no sabe sumar, restar y multiplicar con soltura, o que no tiene capacidad de leer con soltura, ¿realmente cree alguien que puede aprender a programar?

La respuesta es “si”

Por suerte existen lenguajes de programación visuales que permiten a un niño programar desde muy pequeños. Hemos hablado aquí de Scratch y Scratch Jr. También de The Foos, o la propia pagina de Code.org. La apuesta por la programación desde la infancia es fuerte, pero hay que entender cual es el limite. Lo primordial es que el niño tenga una buena base, la programación es solo un extra.

No, la programación no lo hará mas inteligente.

Al igual que el ajedrez no hace a ningún niño más inteligente, la programación tampoco lo hará. Como tampoco lo hará cargar a un niño de extraescolares con la esperanza de que destaque en alguna, o se vuelva más inteligente o superdotado. Lo básico e imprescindible es que tengan bien asimiladas las habilidades básicas. Leer, escribir y operaciones sencillas pero con soltura. El resto puede llegar solo, pues con esa base tendrá la habilidad de aprender más rápido y mejor.

La programación así como otras actividades, deberían ser tareas lúdicas, que complementen el tiempo de ocio. Ser oportunidades de aprender sin saturar. Es cierto que en Reino unido por ejemplo, se le está dando una importancia enorme al aprendizaje de la programación, pero no a costa de restar tiempo al aprendizaje básico.

Aprender a programar, o al menos entender como se hace, puede ser una buena forma de aprender a resolver problemas, a estructurarse mentalmente y a entender la tecnología. No todo el mundo tiene porque ser programador, no hay razón para ello. Si es cierto que en el futuro se necesitarás cada vez más programadores, pero la vida da demasiadas vueltas como para jugárselo todo a una carta.

Es por todo esto, que en lugar de centrarse de forma obsesiva en la tecnología, este blog siempre intenta que sea una actividad cultural más. Una actividad en familia que puede aprenderse en casa. Como quien hace manualidades con sus hijos. En lugar de apuntar tantas horas a su hijo a esas clases de robótica que pueden servirle o no, puede optar por ponerse una vez al mes a realizar pequeños programas. O aceptar el reto de la codeweek, y durante esa semana apuntarse a algún taller o realizarlo uno mismo en casa.

Hacer más si tu hijo tiene menos de 10 años quizás sea excesivo.

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