La verdad sobre el Internet de las Cosas y su progreso

Llevamos algunos años ya con el famoso IoT (Internet de las cosas) que parece que nadie tiene muy claro que es. Intentemos arrojar un poco de luz y ser claros sobre el camino por recorrer.

Estamos en mayo y es el mes que tenemos previsto dedicar de forma más o menos exclusiva a la electrónica, pero sin olvidarnos de la tecnología en general. Un mes donde analizaremos el progreso de los últimos 30 años, tanto en novedades tecnológicas para el usuario de a pie, como de las novedades surgidas que facilitan tanto el estudio como el diseño electrónico.

Dentro de esas novedades, empezamos por la ultima, la que esta más de moda últimamente. Una que promete una autentica revolución, si se lleva a cabo como prometen.

Vamos a hablar de:

IoT Internet de las cosas

Una búsqueda por Wikipedia nos da rápidamente una respuesta de lo que es. No nos necesitas, a no ser que quieras aclarar algunas cosas, como: Como funciona, Donde esta y Por que no la veo, Que implica, Coste o para Cuando

Donde está y porque no veo ese IoT

El mejor ejemplo de lo que es IoT es el teléfono móvil, aunque no se vea como tal. Es perfecto para entender que es un dispositivo conectado, aunque a diferencia de lo que es realmente un dispositivo, este es uno que interacciona directamente con las personas, y esa no es la idea principal.

Un verdadero objeto IoT es más parecido a un sensor, aunque también pueda ser un objeto de uso cotidiano, y su finalidad es proporcionar información a Internet. Sea midiendo la temperatura en un sitio determinado, controlando la densidad del trafico, o gestionando el punto exacto de tostado de una tostada.

El problema con el que nos encontramos, es que aunque llevamos escuchando ya mucho sobre esta tecnología, parece no llegar. Está entre nosotros pero no lo parece. Y principalmente es culpa de que es difícil diferenciarlo de otra que ya hace años que se usa, el control de dispositivos pero realizado por un ordenador central o en una red interna. En entornos industriales, ya existía distintas tecnologías que usando diferentes tipos de bus de datos, conectaban un equipo o un sensor, a un equipo maestro, o de control. Por ejemplo para realizar un inventario de un gran almacén.

El siguiente paso para convertir ese almacén en uno gobernado por IoT, es que cada sensor o controlador tenga una dirección IP como si se tratase de un ordenador individual, y poder gestionarse de forma individual remotamente, desde cualquier parte del mundo.

Y es que la diferencia fundamental es esa IP. Y posiblemente os venga a la cabeza las cámaras IP, que son un excelente ejemplo.

Así, lo que esta tecnología pretende, es que se incremente de forma exponencial, el numero de “cosas” que pueden conectarse a Internet, usando una IP.

Y si piensas que hay pocos objetos actualmente usan esta tecnología, pues tienes toda la razón. En entornos domésticos, solo unos pocos pueden conectarse a Internet, aunque te sorprendería los que ya hay. Prácticamente todos los dispositivos que hay en el hogar que sirvan para entretenimiento, ya están conectados, o se pueden conectar. La TV, el DVD, la Videoconsola, el disco duro multimedia. Y también otros objetos que pretenden empezar a conectarse, o tienen un uso domotico, como una lavadora, la calefacción, el motor de las persianas, etc…

Es en entornos industriales donde si que hay una gran inversión en esta tecnología, solo es necesario darse una vuelta por los principales fabricantes de equipos industriales para ver como Internet y los dispositivos moviles, han transformado la industria más vanguardista.

Photo via VisualHunt.com
Photo via VisualHunt.com

Que implica

Tener millones de dispositivos conectados, en caso de que llegue a ser una realidad y no como algo exclusivo para ciertos entornos, implica que Internet se nutra de valiosa información que dejara de estar controlada por personas. Decenas de sensores repartidos por una linea de cercanías, podría informar mejor de cual es el estado de la circulación, informando exactamente del tiempo de llegada de cada vehículo, y siendo consultable desde Internet en tiempo real. Si, hablando de cercanías suena a utopía, posiblemente sea un mal ejemplo.

Pero también implica tener que desarrollar miles de dispositivos que aun no han sido desarrollados y están por llegar.

Hablar de IoT es hablar de una apuesta de futuro, una fantasía futurista que puede llegar algún día a ser realidad, y que actualmente tiene un uso limitado, aunque tremendamente funcional.

Como siempre, nos enfrentamos a la elección entre el coste y su verdadera versatilidad.

Si buscamos por Internet, hay un ejemplo que se repite, el del frigorífico conectado. Y voy a usarlo para que se entienda cual es el problema. Ya surgió hace algunos años un modelo con una pantalla y conectado a Internet, desde el que se podía pedir la comida directamente por Internet. La idea actual, sería que esa nevera fuese capaz de detectar por si misma que falta. El caso de la nevera que tenía la opción de solicitar la comida que nosotros marcásemos en el panel, no es un ejemplo de IoT por muy conectada que esté, por una parte porque no es la nevera la que esta conectada, sino el panel, y por otro lado se necesita del usuario para realizar la operación. La nevera IoT es aquella que funciona de forma más o menos autónoma para controlar el inventario y encargar o no lo que falta.

Tomando solo el ejemplo de la opción de solicitar la comida, podemos imaginar todo lo que implica. Por un lado, que tenga la capacidad de contabilizar la comida existente dentro, y tener sensores que detecten el decremento o mal estado de la misma. Luego una base de datos de que se ha de solicitar y en que periodos, y posteriormente una cadena de suministradores que estén registrados en esa base de datos y ofrezcan el servicio de entrega a domicilio.

Todo demasiado complicado.

El ejemplo sirve para hacerse una idea de porque, teniendo la tecnología, cuesta tanto su aplicación. Primero el desarrollo correcto de las partes que detectaran o conectaran el dispositivo, que encarecerán el precio inicialmente. Después, que alguien sea capaz de usar esos datos de forma correcta.

Coste

A diferencia de otras tecnologías, el Internet de las cosas, esta teniendo una introducción lenta, y muchos dispositivos que antes no eran “inteligentes” ahora lo son. Y gracias a que se utilizan redes ya existentes, no es necesario una inversión en infraestructura.
Lo que si sucede, es que algunas de las tecnologías necesarias para una gran expansión de la IoT, todavía están en desarrollo, o son demasiado nuevas. Para poder conectar estos pequeños dispositivos o sensores, es necesario el uso de redes inalambricas, y por sus características, han de ser redes con un consumo muy bajo de energía, y que tengan asociado un coste mínimo.

Las redes 4G son un ejemplo de red cara por los costes asociados, pero enormemente útil y extendida. Al mismo tiempo tiene un consumo moderado de corriente.

Pero ya existen alternativas que poco a poco empiezan a ser usadas que por ejemplo utilizan los huecos dejados por el cambio de frecuencias en la TV, permitiendo hacer un uso casi inmediato sin tener que hacer grandes pruebas de funcionamiento.
En cualquier caso, se tendrá que encontrar un equilibrio entre las posibilidades que ofrece, su utilidad real y su coste.

Para cuando

Pues ya lo tenemos aquí, aunque se ve poco. Algunos estudios hablan de millones de dispositivos conectados para el 2020, pero que se vea en el hogar llevara algún tiempo. Lo inmediato es para usos civiles, y empresariales, donde ya hace más de una década que se usa el precursor de la idea actual del IoT.
Donde si es un éxito, es entre los aficionados al mundo Maker en general, que es buena parte a lo que nos dedicamos en este blog. Las placas de desarrollo tipo Arduino y Rasberri pi, han dado a conocer entre los aficionados y no expertos, las posibilidades que trae el IoT. Miles de personas están creando “inventos” donde el Internet de las cosas está muy presente. Esto ha aumentado enormemente el conocimiento de las posibilidades que traerá esta tecnología.

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