Elegir bien la iluminación LED II

En la anterior entrada hice un repaso rápido de las características generales de las bombillas, en este otro articulo voy a centrarme mas concretamente en los leds.

Elegir bien la iluminación LED II

Diseño integrado

La solución a todos estos males que hablamos en la otra entrada, pasa por empezar de 0 y crear una iluminación led (que no bombilla) que se adecue a la instalación de una casa. Tanto de si se trata de sistemas empotrados (Downlight) como si son lámparas completas, la iluminación led dentro de un diseño integrado, ofrece diversas ventajas, que vamos a ver en estos puntos.

Downlight Photo via VisualHunt.com
Downlight
Photo via VisualHunt.com
Compatibilidad

El sistema integrado, se adapta directamente a los cables de la instalación eléctrica de nuestro hogar u oficina. Esto es beneficioso para el led, pues normalmente dispone de más espacio al no tener que adaptarse a un sistema anticuado como es la rosca de bombilla E-27. Al contrario que las bombillas de led de rosca e incluso las lamparas de bajo consumo, el diseño integrado no esta limitado por una forma concreta que se diseño hace mas de 100 años.

Tensión de trabajo adaptada

La conversión de 220V de nuestra casa, a la tensión de trabajo del led, se hace en una electrónica que ya no tiene porque estar pegado al led, y puede ser de mayor tamaño, calidad y eficiencia. Si es del tipo balasto separado (fuente de alimentación externa) tiene además una ventaja considerable, pues al ser la parte que más tiende a fallar, puede ser sustituida sin necesidad de cambiar los leds (más duraderos y caros).

En los Leds tipo bombilla, y en las de bajo consumo, la electrónica esta dentro.

Mejora estética

El problema del LED principalmente es la estética. Dentro de una lámpara este problema no existe. Porqué comprar una bombilla led de un precio elevado, si podemos invertir en una lámpara de diseño integrado pensada ya para luz led. El anti-estético disipador desaparecerá de la vista.

Mejora de la calidad de luz

El problema de adaptar una bombilla led a una lámpara clásica, es que salvo para luces direccionales para crear ambiente, la bombilla de led ilumina mal en comparación con métodos clásicos, incluidos bajo consumo. Esto es debido a lo mencionado anteriormente, el led es esencialmente direccional, y es complicado conseguir con él una luz envolvente.

La lámpara diseñada específicamente para LED soluciona este problema, adecuando el tipo de luz al emplazamiento donde irá ubicada. No tiene sentido poner una bombilla LED direccional, en una lámpara de luz ambiental.

Entonces, si lo que queremos es poner en nuestra casa una iluminación LED, lo que tendríamos que hacer es optar por una lámpara de diseño integrado que incluya los leds.

Vale pero… ¿Y qué potencia necesito?

Ya sabiendo todo lo anterior toca escoger la luz propiamente dicha, sea bombilla o lámpara. En la mayoría de los casos, optaremos por relacionar potencia de la bombilla anterior con potencia de la bombilla LED y cogeremos una equivalente.

Pero también podríamos empezar de 0 y calcular por nuestra cuenta qué tipo de bombillas y que potencia necesito.

Lo que sigue es para quienes se quieren complicar la vida, mejorando con mucho la iluminación de su casa.

Lo que vamos a tomar por referencia para calcular la potencia que necesitamos, es la medida en lúmenes que viene en la caja de las bombillas. Existe una forma concreta de cuantificar cuantos lúmenes necesitamos, pero voy a ir por otro camino.

Si vamos a este enlace de wikipedia,  veremos que existe una formula que nos da la medida en LX que es mas útil. La medida en luxs es la que usan los profesionales para saber si un puesto de trabajo tiene una iluminación adecuada.

En Internet encontraremos un montón de artículos sobre cuantos Lx necesitamos según la zona de nuestro hogar en la que nos encontremos. Es un buen comienzo para distribuir de forma racional la iluminación.

¿Y como se los Lux que tengo?

Puedes intentar hacer una aproximación usando la fórmula que has visto en wikipedia. Si tienes un comedor de 20m2 y dos puntos de luz de 2000Lm cada uno, tendrás unos 200 lux aproximadamente. No es exacto, y cambia con muchos factores, pero ya es un comienzo y puedes saber cómo vas de desencaminado.

Para que te sirva de guía, una lámpara de bajo consumo de 20W tiene unos 1000lm, una halógena clásica de 150W tiene unos 1200lm y una bombilla led de 8W buena tiene unos 550lm.

Pero hay un método mejor, sobre todo si estamos pensando invertir en luces para todo nuestro hogar. Seria la compra de un luxometro.

Como podemos ver con una búsqueda rápida en google, el precio de los más sencillos es una inversión  que merece la pena, pues aunque la medida no sea muy precisa, puede evitarnos que estemos iluminando demás innecesariamente y es mejor que el criterio “aquí hay mucha luz”

Pero si somos un poco más apañados, y tenemos una forma de contrastar que estamos midiendo bien, optar por una aplicación móvil, nos va a salir mucho mas barato.

Puedes encontrar muchas aplicaciones que convertirán tu móvil en un Luxómetro. Prueba e investiga.

Con la guía de cuantos lux necesitamos, y nuestro luxómetro en la mano, podemos empezar a investigar cuánta luz tenemos.

Antes he dicho que podemos encontrar en Internet guías de cuantos Lux necesitamos según el punto de nuestra casa donde nos encontremos. Pero a veces la medida en lux no contempla algunos factores esenciales para una correcta iluminación. El color de las paredes, el tipo de trabajo que vamos a realizar, o el lugar donde nos encontremos, es esencial para saber cuanta iluminación necesitamos. Puedes tener una iluminación en Lux muy correcta en un punto determinado, pero por tener una luz focalizada en ese punto. Puede servirte perfectamente para la lectura, pero tener una gran diferencia con el fondo de la estancia, con lo que se produce un fuerte contraste que impide que seas capaz de ver correctamente cuando apartas la vista del libro. Estas situaciones hacen que con frecuencia nos encontremos con problemas de visión. Para mi, lo mejor es tener una iluminación difusa, que cree sombras suaves de bordes difuminados. Hay que huir a toda costa de la luz que nos cree sombras duras y oscuras que nos impida ver que tenemos debajo de una mano cuando tapamos la trayectoria de la lámpara.

Para mi un buen punto de partida es tomar entre 200 y 300 lux de iluminación bajo un punto concreto de nuestra casa, y que al encender otro punto de luz de esa misma estancia, los lux no excedan demasiado de esos 300. Así, podemos tener por ejemplo un comedor donde la transición de un lugar a otro entre diferentes puntos sea suave, sin que se creen zonas en penumbras. Con un único punto de luz, podemos encontrarnos zonas alejadas con 70 u 80 lux, donde podremos realizar con comodidad distintas tareas. Con 20 Lux podemos ver la televisión con comodidad y aun será posible la lectura si no tenemos problemas de visión. Con menos de 20 Lux comienza a ser complicado ver números y letras pequeñas. Podemos aumentar hasta 500 Lux la iluminación en un punto donde necesitemos tener muy buena visión, pero siempre intentando que no tengamos grandes contrastes entre el punto de trabajo y el resto de la estancia.

Para un dormitorio, 80 lux son suficientes, pero como antes, yo los distribuiría de forma razonable, para evitar grandes diferencias entre zonas, y aumentando la iluminación general de toda la estancia, hasta los 200 lux de forma puntual.

Para una cocina seria exactamente lo mismo, pero en este caso yo elevaría la iluminación hasta los 300 lux de forma constante, y a 500 Lux las zonas de trabajo como pueden ser la zona de preparación de alimentos.

Si usáis la aplicación de móvil como luxómetro, tendréis que probar primero como funciona. Seguramente de errores de medida y se vea condicionado en exceso por las luces direccionales. El luxómetro mide la luz que recibe con un cierto ángulo, sobre una superficie, la medición se realiza sobre la superficie donde se tiene que realizar una tarea. El móvil usa la cámara de fotos como lector y no medirá de forma correcta la luz ambiente. Usar los valores solo como guía.

Podemos encontrar recomendaciones a que se evite la luz difusa para trabajos que requieran fijar la vista, como trabajar con piezas pequeñas o leer. El motivo es que el ojo ve mejor los contornos cuando existe una luz que genere contraste, a las cámaras de fotos les pasa lo mismo. Esto es cierto, pero sin exagerar. Es verdad que se ve mejor con luces direccionales y que la luz difusa cansa la vista cuando se realizan estas operaciones, pero para mi la diferencia entre luces dentro de una estancia es peor, pues requiere que el ojo se adapte rápidamente a diferentes iluminaciones generando también fatiga visual.

Bueno, ya se que tipo de leds tengo que comprar, el artículo ha sido de gran ayuda.

Pues eso no es todo, queda algo que creo importantísimo.

¿Que temperatura de color escoger?

Antes he explicado que es la temperatura de color, pero lo he echo muy de pasada. Si solo tenemos una bombilla en una estancia, quizás no nos importe mucho su “color” pero en cuanto tenemos mas de una es importante mirarse con detenimiento qué es y cómo escoger la temperatura.

grados K

Un poco de historia

Tradicionalmente la iluminación artificial, desde que empezamos a alumbrarnos con hogueras, ha sido de color rojo y como mucho, según el sistema empleado, la luz ha mejorado en intensidad cambiando su color. Con la llegada de las primeras bombillas, el color se mantuvo en rojo anaranjado, pues el principio de iluminación era el mismo que con velas, antorchas y lámparas de aceite, un objeto incandescente. La mejora en el filamento permitió aumentar la temperatura en la lámpara y la temperatura de color.

Pero no fue hasta la llegada de forma masiva de los tubos fluorescentes, que no hubo un sistema de iluminación que no dependiera de la incandescencia. Un sistema así permitía poder “escoger” la temperatura de la luz.

Hasta entonces en la inmensa mayoría de los hogares el color predominante en la luz era el color anaranjado. Aunque en realidad, no fue hasta la masificación de las lámparas de bajo consumo que no se consiguió eliminar las bombillas cálidas. Seguro que cualquiera de aproximadamente 40 años, recordará los inicios de las lámparas de bajo consumo y la gran diferencia de luz ambiente que supuso.

Yo habitualmente escucho decir que se mantiene las lámparas con colores cálidos por la calidez que da la luz y que eso es debido a que nos recuerda a nuestro pasado cuando vivíamos en cavernas.

Yo no soy decorador, mi formación técnica y mi pasión por la fotografía hace que me mire el color de la luz de una forma diferente. La luz anaranjada es muy bonita y esta muy bien, pero para según que lugares da muchos problemas. Seguro que a todos nos ha pasado entrar en una tienda con iluminación un poco especial, comprar ropa de un determinado color, salir a la calle y descubrir que es de un tono muy diferente.

No solo nos afecta la intensidad o el contraste de la luz en la visión, la temperatura es igual de importante, y si queremos ver correctamente, lo mejor es usar una temperatura neutra. La calidez del hogar, para mi, la pone la decoración, la pintura y sobre todo las personas que en ella habiten, no la luz.

Vale pero, ¿Qué temperatura escojo?

Dentro del rango de temperaturas de color neutras, podemos jugar un poco, siempre que encontremos la lámpara que queremos, que no es posible en todos los casos. Hay que moverse dentro del rango entre 4000ºK y los 6500ºK pero esto es solo una recomendación y posiblemente según que marcas no tengan un ajuste en el color preciso. 4000ºK es un color cálido y siendo luz blanca, tiene un color amarillo bastante agradable. Por encima, 6500ºK, tenemos ya una luz claramente azulada, que dependiendo de la estancia, puede ser exagerado.

Lo más importante, es saber donde va ir esa iluminación. Seguramente encontraremos por Internet cientos de recomendaciones de escoger luces cálidas para habitaciones y luces más frías (neutras) para la cocina. Yo tomo un dato extra para valorar la luz a escoger. El color general de la estancia. Puedo asegurar, que una bombilla de 6500ºK o incluso menos, en una estancia con paredes grises, parece una habitación para pitufos. Eso es básicamente porque no solo importa la luz directa de la lámpara, sino que el color de las superficies donde rebote la luz, también importa mucho. No aconsejaría a nadie poner bombillas cálidas (3200ºK) en una estancia con paredes amarillas, naranjas o rojas.

Esto va un poco a gustos, pero una posible forma de escoger bombilla según los colores seria esta:

Blanco o predominante blanco. Cualquiera, pero mejor si la temperatura es cercana a 4800ºK

  • Gris claro. Máximo 5500ºK. El color gris absorberá buena parte de la luz y algo de color, así que las bombillas cálidas no se verán tan cálidas.
  • Gris medio o oscuro. Aquí las bombillas cálidas no tienen sentido. Por encima de 5500ºK veremos la luz azulada.
  • Gama azules. Mejor colores blancos neutros. Las luces más frías se verán intensificadas, y las cálidas perderán parte de su color.
  • Gama Amarillos o colores cálidos. También blancos neutros, o blancos ligeramente cálidos. Ligeramente por debajo de los 4800ºK. Es mejor una blanco neutro que una blanco cálido.

También se puede escoger por lo grande que sea el espacio donde se va a iluminar. Un pasillo, o un rincón de una sala, puede tener una iluminación cálida, pero hay que evitar una iluminación general cálida, pues con esas temperaturas de color cuesta más ver que con colores más fríos.

Otros tipos de iluminación LED

Quizás has llegado hasta aquí buscando otro tipo de información, quizás a ti lo que te interesaban eran esas tiras de LED que se están poniendo de moda. O puede que otro tipo de iluminación LED. Gracias pora aguantar hasta el final.

Tiras de LED

La tira de led, es básicamente una pista de circuito impreso donde van soldados los LEDs de pequeño tamaño.

Una de sus principales características, es que distribuye la luz de forma uniforme en toda la longitud de la tira, con un led cada X centímetros. Esto equivale en muchos casos a tener algo parecido a un fluorescente. El gran problema, y la mayoría de las desilusiones provocados por el Led, es que es de baja potencia e ilumina muy poco.

La función de la tira de led no es iluminar, sino decorar.

Es cierto que a corta distancia, la luz es bastante buena, aunque un poco peculiar. Bajo los muebles de la cocina, para iluminar la encimera, es un buen lugar donde ponerlas.

Coloque donde se coloque, hay que prestar especial atención a la colocación. El diseño especial de la tira en forma plana, hace que los leds alumbren principalmente de frente. Colocar la tira a 90º contra una pared, puede producir un anti-estético efecto en el que se ve los grados de abertura del led, produciéndose unos huecos oscuros entre cada led. Como deberíamos saber, los leds puestos de forma directa tampoco deben ir, pues a ser tan focalizados dañan la vista, y en tira además hacen un efecto extraño.

Si deseas utilizar tiras de led, intenta conseguir la luz más indirecta posible, solo así tendrás una iluminación buena.

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