No hacer los deberes en casa es una mala idea

Desde hace algún tiempo hay medios que reivindican la eliminación de los deberes en casa. Se considera que el único lugar donde se debe estudiar es la escuela.

Un error enorme que puede costarles el futuro.

En que estará pensando alguien que considera que la escuela es el lugar para aprender, y el hogar el lugar para disfrutar, divertirse y pasar el tiempo libre. Será el mismo tipo de persona que cree que el trabajo es una obligación y solo puedes disfrutar de tus aficiones en el tiempo libre.

Si eres de los que piensa que sólo se aprende en la escuela, cometes un gran error y no entiendes como funciona un niño. Los niños están aprendiendo siempre, con todo lo que hacen, estén saltando, corriendo, o parados jugando con una tablet. Todo es juego y todo es aprendizaje.

Sí creemos que es cierto que todo es un juego, y siempre aprenden, entonces los deberes no deben ser tratados como tal, al contrario. Los deberes son una oportunidad para compartir el trabajo y divertirse aprendiendo. Y lo mejor, es una forma de que sean capaces de afrontar las obligaciones con una perspectiva nueva, ser capaces de convertir la obligación y aquello que no les gusta, en algo “divertido”.

¿Saben como se llama a eso? Auto-motivarse.

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Alto ahí!!

Es posible que estés completamente en contra con lo dicho arriba. Y voy a darte parte de razón. En todas partes hay personas que no realizan correctamente sus funciones. Y hay profesores que delegan en exceso el trabajo para mandarlo a casa. No estoy hablando de realizar deberes de forma normal, sino de un exceso donde además no hay comunicación entre profesores (incluso hay rencillas entre ellos) y se acumulan excesos de tareas con periodos sin ellas, creando un autentico quebradero de cabeza a los padres y estrés en los niños.

Pero son casos puntuales que requieren tratamiento particular, nada tiene que ver con la petición generalizada de eliminar los deberes totalmente.

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¿Entonces que hago?

Ningún padre nace enseñado, y aprende a la vez que va creciendo su hijo. Así que es mejor no tomar decisiones precipitadas y con falta de una meditación previa.

No es sencillo convertir los deberes en un juego si no hemos empezado desde el principio, y mucho menos hacerlo si hay sobrecarga de trabajo (del niño o del adulto). No pasa nada si no lo conseguimos, pero puede ser muchísimo peor si se eliminan los deberes en casa y no tenemos control en lo que se estudia.

¿O delegaríais a otra persona toda la responsabilidad de la educación sin intervenir para nada y solo revisando las notas?

Pero ese no es todo el problema

En España en concreto, existe una terrible falta de conciliación familiar, donde los padres hacen horarios interminables y los niños están en gran medida a cargo de abuelos (casi el 50%) o de canguros.

En esa situación, los famosos deberes quedan muchas veces a cargo de los abuelos y canguros que deben asegurar su cumplimiento, y esta vez como obligación. Casi no hay opción a que los padres puedan involucrarse en la educación de sus hijos porque entre semana no pasan tiempo con ellos.

Hay que añadir que la maternidad se ha retrasado muchísimo en estas décadas, con lo que muchos de esos abuelos con función de padres, superan en su mayoria los 60 años, cuando no llegan a los 80. Con ese salto generacional tan grande, es muy complicado que puedan ofrecer algún tipo de ayuda en ninguna de las áreas de estudio.

Los niños además tienen que vivir en una situación donde ven que sus padres son maquinas de trabajar, donde lo único que le indican es que estudien para poder tener una vida mejor. Vida que mejora curiosamente con la llegada de la adolescencia o mayoria de edad ya que pueden acceder a pequeños trabajos mal pagados en el mejor de los casos, o a vivir de lo prestado por los padres.

Unimos eso a un sistema educativo desastroso que cambia con cada partido político nuevo. Un sistema de educación publica que no es malo pero si poco homogeneo. Centros donde no tienen muy claro cual es el currículum a impartir y el profesorado tiene discrepancias con el sistema de educación y aporta su propia visión de como se tiene que hacer en vez de seguir todos un mismo patrón.

Así que tenemos una educación que no es solida ni permanente, con cambios de sistema cada pocos años, a un profesorado que en muchos casos se guía por sus propias ideas. Una educación publica con pocos recursos. Unos padres que pasan poco tiempo con sus hijos. Unos abuelos que han de hacer de abuelos, padres y educadores. Y unos niños cargados de deberes que no tienen ningún tipo de guía ni camino macado ha seguir.

No, los deberes no son el problema.

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