Tecnología familiar, el primer contacto.

Como dije, aquí la primera entrada del año sobre tecnología, nuevas tecnologías y familia.

Y empiezo por el principio. El primer contacto con dispositivos conectados.

El primer contacto, aunque en España es quizás más raro, es desde bebes, gracias a los dispositivos de monitorización y control. Pueden ser Gadgets de monitorización constante como si de una FIT se tratara, o Apps que interpretan el llanto del bebe. Lo extremo son las cámaras IP para controlar a los niños en todo momento, estén solos durmiendo o  cuando están a cargo de alguien.

Todos estos gadges no están exentos de polémica, desde la supuesta seguridad que pueden presentar para el bebe (radiación), como la problemática de crear una alarma excesiva por un abuso de control y sobreprotección.

Son seguros e inocuos para el bebe, pero quizás no lo son para la salud mental de los progenitores. Los bebes no necesitan tanta atención, y no hay que hacer un exceso en el control de la salud del bebe. Usarlos de forma equilibrada y no depender, sino apoyarse en su comodidad y utilidad, es lo más razonable.

La pantalla táctil

Entre los pocos meses y aproximadamente los 18 meses, se suceden una procesión de juguetes que seguramente sean electrónicos, algunos incluso conectados. Y entre ellos sin ser juguete, esta la televisión. El primer dispositivo educativo de uso diario con el que tienen contacto los pequeños. Y sí, es educativo. A esta edad todos los estímulos son educativos, la clave esta en el tiempo y su uso.

Pero la estrella es sin duda el móvil del padre/madre. Ahí empieza realmente el contacto con los dispositivos conectados y su uso independiente. La facilidad con la que se interactúa, y su uso natural, hace que sea increíblemente didáctico para los pequeños. Pueden empezar con aprender la simplicidad acción/reacción del pasar unas fotos en el móvil, o parar y reproducir vídeos.

Entre esa edad y el momento en el que tienen independencia digital, que no debería ser antes de los 14 años, pasaran por todo un proceso de aprendizaje enorme, donde es imposible no ver un futuro sin una pantalla táctil en las manos.

Tablet propia

Entre los 3 y 4 años es posible que el niño sea independiente con un dispositivo conectado. Puede que tenga una tablet propia, o use la de sus padres. Puede ejecutar aplicaciones, usarlas con más o menos habilidad, o incluso  de alguna manera, decidir instalar nuevas aplicaciones dada la facilidad del procedimiento aceptar, aceptar, aceptar.

Lógicamente hay muchas voces criticas sobre esta generación, y el tiempo que pasa conectada a una pantalla. Pero sinceramente no hay generación que no reniegue de la que le sigue como peor y más decadente que la suya propia. Seguramente en la edad de piedra había unos viejos que se quejaban de esa juventud que usaba el fuego para calentarse en vez de usar medios más naturales como podían ser juntarse muchos unos a otros.

El valor pedagógico y didáctico de estos dispositivos es innegable. Haciendo un buen uso, sirven para enseñar todo el espectro educativo de esa edad. Aunque lo usen como ocio, debería asegurarse que sirven para aprender lo más básico. Formas, colores, coordinación y los primeros números y letras.

La parte más interesante, es quizás la que implica toda actividad motora y coordinación visual. Por la salud del niño es bueno que haga ejercicio, pero no veremos si existe un problema, salvo si es muy grave, si no prestamos atención de cerca a ciertos ejercicios. Los juegos que implican tener que orientarse, memorizar, organizar colores, pueden ir muy bien para detectar posibles “pequeños problemas”. Hablo de pequeños problemas y trastornos en el crecimiento y desarrollo que pueden ser consultados con profesionales. Los juegos materiales, físicos de toda la vida también cumplen esta función, pero es quizás para un padre más difícil de evaluar y no confundir con una falta de habilidad.

Un paso atrás

Dependiendo del hogar, o del centro de enseñanza, entre los 4 y 5 años, es posible que entren en contacto con la informática básica. Es lo que considero un paso atrás, pues es volver al origen de esta era, un lugar que les es mas extraño. Esta generación vivirá ligada a los móviles y tablets conectados a internet, igual que la generación del 2000 vivía ligada a los móviles, los SMS y el mesenger.

El ordenador, a esta edad, no será el medio habitual con el que interactuar con la tecnología. Ergonómicamente, ya por como está planteado un equipo de sobremesa o portátil, no es adecuado para un niño de esta edad. El ratón, no es una herramienta intuitiva para ellos, y requiere una mayor coordinación mano ojo.

A esta edad, la interacción con la informática, podría saltarse perfectamente y retrasarla dos años. El control con el ratón, o el resto de aprendizajes que puedan hacerse a esa edad, se aprenden en solo cuestión de días cuando el niño supera los 6 años.

Es el momento en el que puede empezar a relacionarse con internet de forma tutelada. El aprendizaje de las primeras palabras, sirve para realizar búsquedas en Youtube, o para buscar una aplicación de su personaje favorito, sea Frozen o Minions. En esta época, ya pueden controlar la televisión y cambiar de cadena, coger llamadas de teléfono, o incluso realizarlas. Escribir los primeros mensajes en whasapp, etc.

A esta edad, la franja de los 6 años, podemos decidir comenzar a enseñar “informática” y plantearnos algunas decisiones digitales que tratare en las próximas entradas.

Yo fijo la edad de inicio en la aventura digital en los 6 años, pero cada niño/niña es un mundo.

Enlaces de interés:

FIT

cámaras IP

Youtube

whasapp

Deja un comentario